¿Qué tan saludables son los “alimentos saludables”?

Por: LN Giovanana Riviello

Cada día se vuelve más complicado o más bien confuso, saber cuáles alimentos elegir en el momento que estamos frente a ellos. Obviamente siempre buscamos lo que a nuestro parecer es lo mejor para nuestro cuerpo. Pero muchas cosas “saludables” están más procesadas de lo que creemos.

Durante miles de años, nuestros hábitos alimenticios fueron muy simples: todos obtuvimos exactamente lo que creció del suelo, caía de los árboles y arbustos, descubríamos en nuestro camino, o tal vez nadando en los lagos y ríos. Nuestra evolución del sistema digestivo a granos junto con productos lácteos requirió 1000 años. En la actualidad, los ingredientes, las grasas modificadas químicamente, los aditivos y el gran contenido de azúcar llevan los planes dietéticos actuales. Eso está lejos de los tiempos de los cazadores-recolectores. Absolutamente no es de extrañar que los problemas cardiovasculares, los problemas de peso, diabetes tipo 2, derrames cerebrales, cáncer, hipertensión junto con problemas estomacales estén aumentando.

Sabemos que para disminuir grasa corporal se necesita ejercicio y consumir las calorías que se gastan, pero muchas veces estamos buscando culpables como los lácteos o el gluten en el proceso de pérdida de peso.

El gluten es una proteína encontrada en los cereales como el trigo, pastas, pan, etc. que si no tienes enfermedad celiaca no tendrías porque eliminarlo de tu dieta. Cuando la industria quita alguna propiedad del alimento tiene que agregar algo para sustituirlo e igualar el sabor, lo cual requiere de un proceso químico. Un ejemplo muy claro es: cuando el producto es bajo en grasa generalmente es alto en azúcar y viceversa. O los suplementos de proteína (no todos), por tratar de hacerlos bajos en calorías, utilizan químicos como alcoholes, azucares y grasas con un bajo valor nutricional que pueden causar inflamación, diarrea, nauseas, espasmos, etc. depende de la persona.

Para elegir un alimento no tienes que ser un experto ni fijarte en la cantidad de calorías, más bien de qué está hecho el producto. Entre menos ingredientes tenga la etiqueta mejor su calidad, más natural y menos procesado.

Cuando nos topamos con una palabra que no puedes ni pronunciar evítalo, así como si encuentras algo que termine en “ol” ya que es un alcohol (sorbitol, maltitol, butanol, erythritol) y éstos también pueden causar efectos adversos.

Un ejemplo de alimentos o snacks aparentemente saludables, pero procesados, son las veggie chips, que realmente lo que menos tienen en sus ingredientes son vegetales, siendo más bien harina de papa, azúcar, cloruro de potasio, colorantes artificiales, entre otros.

En este caso sería mucho mejor comer una papa al horno o cualquier verdura fresca como alimentos saludables.

La moda nos lleva a consumir o hacer cierto tipo de dietas que no siempre son ideales para nuestro cuerpo, como smoothies o bowls, que si están hechos en casa no están mal, ya que los ingredientes que usamos son alimentos naturales y se controlan las cantidades; cuando los compramos no estamos seguros cuándo, con qué y cómo los hicieron.

Hoy en día existen Programas de Salud Elite como Cenegenics, en donde no existen dietas y se basan en un plan de alimentación personalizado que se centra en una nutrición rica en Fito nutrientes (resistentes naturales a las enfermedades), grasas esenciales (componentes básicos necesarios para cada célula viva y para la producción de prostaglandinas), proteínas magras (esenciales para el crecimiento y la energía, hormonas, anticuerpos, enzimas y producción de tejido además de equilibrio ácido-alcalino) y fibra (útil para reducir el colesterol, estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y prevenir la obesidad, el estreñimiento, el cáncer de colon y las hemorroides).