La combinación de zafiros, diamantes y oro blanco es una de las más clásicas y elegantes en el mundo de la joyería fina. De este modo, la soberbia colección Bleu Ciel reúne estas joyas y las lleva a grandes alturas al incorporar rubíes y esmeraldas a la paleta de color. Con una fiesta de formas, brillos y texturas, los orfebres de Peyrelongue Chronos nos deleitan con estas exquisitas piezas, que ofrecen refinamiento en un estilo contemporáneo.

El collar y los aretes, en oro blanco de 18 quilates, son a juego: tres hermosas gotas formadas por diamantes en la parte superior que culminan en una media elíptica de siete zafiros. La belleza y cualidades de esta piedra preciosa son legendarias desde la antigüedad. Para los persas, la tierra reposaba sobre un enorme zafiro, y estaban convencidos de que el color del cielo era su reflejo. Simboliza la sinceridad y la fidelidad en las relaciones humanas y es fuente de paz, sabiduría y alegría. También se le considera un talismán de protección para los viajeros y las energías negativas.

Un zafiro de mayor tamaño remata los aretes y el dije del collar en la parte superior, y otro más grande cuelga de un pequeño diamante aportando gracia y movimiento. El collar lleva una fina cadena salpicada de diamantes redondos, que sostiene el dije con ligereza.

La contundencia y colorido de los tres anillos, también en oro blanco de 18 quilates, contrasta bellamente con lo etéreo del collar y los aretes. Cada uno lleva ocho pequeños diamantes y distintas piedras preciosas: una triada espectacular de zafiros, rubíes y esmeraldas que permite jugar al alternarlos, usarlos juntos, o por separado.

La pasión, dedicación y atención en los detalles hacen que el valor de cada una de las piezas de Peyrelongue Chronos no sólo esté en los metales y las piedras preciosas, sino en el trabajo realizado con la perfección y la maestría que caracterizan a los diseñadores y joyeros de la casa.