El espléndido resort Las Ventanas al Paraíso surgió con la idea de incorporar y resaltar el impresionante entorno natural de Los Cabos, dentro de todos los placeres, servicios y comodidades que abren a los huéspedes las verdaderas “ventanas al paraíso”.

A través de estas ventanas, usted puede apreciar las espectaculares vistas desde todas las suites y prácticamente desde cualquier parte del resort. Pero no hay que olvidar que las ventanas también miran hacia el interior, pues existen importantes factores que aportan esa calidad única. Entre las corrientes esenciales que fluyen a través de Las Ventanas, se encuentra un énfasis en el agua como elemento natural; la abundancia de obras artesanales empleadas en la construcción y la decoración; una idílica atmósfera de relajación con servicios de clase mundial; así como el más consumado servicio personal.

La experiencia en Las Ventanas comienza desde el momento mismo en que usted llega al resort: desde el panorama de un oasis cubierto de flores entre tonalidades arena y tierra, hasta el azul intenso del mar, la blanca arena y el verdor del campo de golf diseñado por Robert Trent Jones II.

Durante el breve recorrido para llegar a su suite, aguas de color azul profundo fluirán ante sus ojos desde el área abierta del lobby a través de una serie de albercas con un diseño de borde infinito que crea la ilusión de un horizonte ininterrumpido.

Al abrir la puerta de cedro tallada a mano, usted entra a un sensual con una decoración compuesta de bellísimas artesanías, con plataformas elevadas para la cama y enormes cojines, pisos de cerámica con incrustaciones de miles de piedrecillas y singulares ventanales opacos y transparentes a la vez. Un amplio vestidor conduce al baño, con sus regaderas y muebles de baño independientes.

El interior y el exterior de cada suite están separados tan sólo por puertas de vidrio que se abren completamente hacia una terraza privada. La terraza, dotada de un techo de latilla que filtra los rayos del sol, es una lujosa área rodeada de vegetación desértica para relajarse o cenar. Todas las suites cuentan con chimenea y telescopio.

En el centro de acondicionamiento físico y spa, usted podrá consentirse con los mejores tratamientos de belleza, masajes, baños de vapor y sauna. También puede poner a prueba su destreza en el campo de golf de 18 hoyos que recorre el ondulado terreno desértico cubierto de cactus y acacias en flor. Si lo prefiere, puede relajarse bajo una sombrilla alrededor de la alberca con vista al mar, o nade a través del laberinto de albercas hasta llegar al bar y, sin salir del agua, descanse tomando la bebida de su elección. Alquile un yate deportivo para hacer un recorrido por las costas del Mar de Cortés. Y, por supuesto, el concierge estará siempre a su disposición para cualquier actividad que desee realizar en Los Cabos.

A la orilla del océano, en el Sea Grill, usted degustará una parrillada planeada especialmente para complacerle. Junto al Sea Grill, en El Restaurante, puede disfrutar una comida al aire libre o bajo techo en la comodidad del salón climatizado. Seleccione la cosecha de su preferencia entre las 2,400 botellas de la cava.

Cuando uno camina por el hotel de noche, antorchas iluminan el camino, creando reflejos que danzan sobre las olas. En vez de barreras de concreto, hay muros de enredaderas y flores. La red de túneles de servicio bajo el hotel proporciona un servicio eficiente y permite a los huéspedes disfrutar del resort sin obstrucciones ni molestias.

Las Ventanas se abren de par en par en uno de los mejores resorts de Los Cabos.