Por: Paulina Alva

La vida del multimillonario Gianluca Vacchi puede resultar escandalosamente excitante; a bordo de jets privados, yates y autos veloces, asistiendo a las fiestas más exclusivas y codeándose con las celebridades más famosas. Él mismo es una celebridad de las redes sociales, además de un exitoso emprendedor, diseñador, productor y DJ. Con una vida tan activa es difícil imaginarnos que el dandi italiano sea un cincuentañero retirado. Sin duda, Vacchi es del grupo de personas que desafían la edad y que evidencian que la juventud no es un número, sino un estilo de vida.

Envejecer no es sinónimo de discapacidad. El mito del envejecimiento es que año con año nuestro cuerpo se irá desgastando, que las enfermedades, la fatiga y el malestar nos consumirán hasta morir. Aquí es en donde aparecen dos grupos de personas; los que se conforman ante la inevitabilidad de la decadencia y muerte, y los que hacen algo al respecto, manejando su envejecimiento para vivir exitosamente.

Las personas que se resignan a la edad son quienes generalmente llevan un estilo de vida poco saludable: una mala alimentación, consumo desmedido de alcohol y tabaco, mucho estrés, falta de ejercicio y poco sueño de calidad. Estas personas son las que comúnmente se quejan de lo cansadas que están, se ven desgastadas y más viejas que su edad, están desmotivadas, insatisfechas y muestran síntomas tempranos de enfermedades relacionadas a la edad.

Por otro lado, quienes con el paso del tiempo maduran como un buen vino llevan un adecuado mantenimiento de su salud a través de un estilo de vida saludable; realizan actividad física, su dieta es nutritiva y controlan su estrés. Es más probable que este grupo de personas goce de una excelente salud e irradie ingenio y energía a pesar de los años.

Hoy existen en México procedimientos personalizados para gestionar nuestro estilo de vida y dejar atrás el mito del “envejecimiento”. Un protagonista de esto es Cenegenics, un centro avanzado de manejo de la edad que ayuda a mantener la vitalidad de la juventud de sus pacientes a través de la medición y control de indicadores moleculares, físicos, antropométricos y hormonales, todo supervisado por médicos expertos de la mano de la más alta tecnología.

Por muy pequeña que sea la acción, el estilo de vida repercute enormemente en nuestra salud; 70% de las enfermedades prematuras están relacionadas al estilo de vida y sólo 30% a la genética. Retomando a Gianluca Vacchi, su vida lujosa es el resultado de algo que empezó a hacer muchos años antes, su patrimonio requirió de trabajo y sacrificios. Esta misma metáfora es aplicable a la juventud. Ser proactivos y cuidar de nuestro cuerpo antes de que muestre signos y síntomas de la edad nos permitirá mantener nuestra juventud sin importar la vejez.

Para mantenernos jóvenes hay que disfrutar de la vida, pensar en positivo y tomar las riendas de nuestra salud. El objetivo final de un estilo de vida sano no es morir bien, sino vivir bien hasta el final.